Desde el mirador, la ruta continúa suave y agradable, siempre paralela al río Noguera Pallaresa. El camino, de gravel y vía verde, alterna tramos de pista y pequeños senderos al margen de la carretera, pasando por zonas de gran biodiversidad, canales de riego y bosques de ribera. El trazado bordea el embalse de Sant Antoni, con tramos cercanos al agua y otros elevados que ofrecen vistas magníficas sobre la cuenca del Pallars. Cruzamos Tremp, donde el relieve ya se hace más suave, y continuamos pedaleando hasta llegar a La Pobla de Segur, final de etapa y punto culminante de la Ruta dels Llacs.