Salimos de Banyoles rodeando el lago por el carril bici Banyoles–Melianta y continuamos por pistas anchas y llanas entre campos, hasta llegar a la Platja d’Espolla, uno de los espacios naturales más singulares de Cataluña. Este estanque intermitente, que solo se llena con aguas subterráneas, forma un paisaje único donde la vida se adapta a los ciclos de agua y sequía. Desde aquí, la pista continúa por el Pla de Martís, hasta llegar al río Fluvià.