Des del Coll de Torn comienza una larga y agradable bajada que se adentra progresivamente en el valle. La pista es ancha y cómoda, aunque en algunos tramos pedregosa, y finalmente se convierte en asfalto. A medida que perdemos altura, la vegetación se hace más densa, con bosques mixtos de pino rojo, haya y roble. Cerca de Guardiola de Berguedà, la ruta enlaza con un tramo de la Via del Nicolau, un antiguo trazado ferroviario recuperado como camino ciclable. Esta sección es un auténtico placer para pedalear: túneles, pasarelas de madera y vistas al río Bastareny acompañan la entrada al fondo de valle. El último tramo sigue el camino real histórico que une Guardiola de Berguedà con Bagà, hasta llegar a la plaza porticada del núcleo medieval, final de etapa.