Salimos de Sant Esteve d’en Bas y comenzamos el ascenso al Coll de Bracons para superar la Serra dels Llancers. Son 8,2 kilómetros con 655 metros de desnivel positivo y una pendiente media del 8%, un puerto exigente pero espectacular. La carretera serpentea dentro de un bosque frondoso donde predominan hayedos y robledales, que mantienen el ambiente fresco y húmedo. En algunos puntos, la vegetación se abre y permite contemplar la Vall d’en Bas y las montañas de la Garrotxa, que se despliegan a nuestra espalda. El tramo final es el más intenso, pero la llegada al collado compensa cualquier esfuerzo con una panorámica amplia y silenciosa sobre la sierra.