A partir de Bellpuig, la ruta se adentra en un paisaje totalmente llano y agrícola hasta llegar al Estany d’Ivars i Vila-sana, un espacio natural recuperado que es hoy uno de los humedales más importantes del interior de Cataluña. El recorrido que rodea el estanque es tranquilo y exclusivo para peatones y ciclistas, donde se pueden observar más de 200 especies diferentes de aves y disfrutar de la calma del entorno. Después de completar la media vuelta, dejamos atrás el estanque y tomamos el Camí de Vila-sana hasta Mollerussa, final de la etapa, donde el paisaje es ya plenamente el de la llanura leridana.