Al dejar la carretera principal, nos adentramos en la red de caminos que cruzan el parque. Los anchos senderos de tierra compactada serpentean entre bosques de pinos y encinas, pasando por pequeños núcleos rurales como Sant Bartomeu de la Quadra. Las masías centenarias que aparecen en el paisaje son testigos mudos de la historia rural de estas montañas. El recorrido alterna tramos abiertos con amplias vistas y zonas más frondosas donde la luz se filtra entre las hojas creando juegos de sombras. El descenso hacia Rubí transcurre por pistas forestales bien conservadas, con algún tramo más estrecho pero sin dificultades técnicas destacables.