La ruta comienza en la ciudad de Terrassa. Al dejar atrás el núcleo urbano, tomamos una pista de gravel que nos lleva hasta la Riera de les Arenes, que seguimos hasta llegar a Matadepera, donde empieza el verdadero reto del día: el Coll d’Estenalles. Este puerto clásico de la zona tiene 11 km de longitud con una pendiente media del 3,3% (con algún tramo que alcanza el 9%) y se asciende completamente por carretera hasta los 870 m de altitud. A medida que avanzamos, las siluetas de La Mola y el Montcau se alzan ante nosotros. La vegetación del parque —serbales, bojes y robles— nos acompaña durante toda la subida. Es un puerto agradable, con tramos de rectas largas y otros de curvas cerradas que hacen el ascenso entretenido.