En Saldes comienza la subida hacia el Mirador de Gresolet, uno de los puntos más emblemáticos del Parque Natural del Cadí-Moixeró. Desde estos balcones se puede contemplar la cara norte del Pedraforca y el valle de Gresolet, rodeado de bosques de abeto y haya. En este punto dejamos el asfalto y continuamos por una pista forestal que recorre la vertiente sur del macizo, con las paredes de roca a la izquierda y el valle a la derecha. El camino, siempre en ligera subida, pasa por lugares como el Collell, el Coll de les Bassotes y finalmente el Coll de Torn (1.915 m), punto más alto de la etapa. A lo largo de la subida, el Pedraforca aparece y desaparece, ofreciendo una de las panorámicas más impresionantes del recorrido.