Salimos de Pals y nos dirigimos hacia las montañas de Begur, atravesando caminos rurales y bosques mediterráneos. En la costa, pasamos por Platja de Pals y las pequeñas calas de agua transparente encajadas entre rocas y pinos, Sa Riera y Sa Tuna. Desde aquí, la carretera asciende hasta el pueblo de Begur, con sus casas de indianos, torres de defensa y miradores abiertos al Mediterráneo. Desde el castillo, uno de los puntos más altos de la costa, se domina todo el litoral ampurdanés, desde las Islas Medes hasta el Cap de Begur.