Ya en la llanura, la ruta enlaza con el itinerario ciclista de la Volta a l’Estany de Banyoles, un recorrido circular de unos 6,5 km que rodea el lago por caminos ciclables. Es un final perfecto: un entorno tranquilo, lleno de aves y vegetación acuática. El reflejo del cielo sobre el agua y la sensación de calma ponen el punto final a una travesía que ha recorrido todo el Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa hasta las aguas quietas del Estany de Banyoles.