A partir de Viladrau comienza la parte más espectacular de la etapa. La carretera se adentra en el Parque Natural del Montseny y empieza a ganar altura de forma constante. Subimos hasta el Coll de Bordoriol y después continuamos hacia el Coll de Sant Marçal (1.324 m), siempre rodeados de bosques densos de haya, abeto y roble. En las zonas más altas, la luz entra filtrada y el silencio es absoluto, mientras que en verano los verdes son intensos y en otoño el bosque se llena de tonos dorados y rojizos. Desde los puntos más abiertos se pueden ver las montañas que rodean el macizo y el valle de Santa Fe.