Para los amantes del golf, está la opción de visitar el Camiral, A Quinta do Lago Resort, con un campo de golf en un paisaje de gran belleza, pero nosotras optamos por conducir por las carreteras que entran a la Garrotxa por el sur, una comarca marcada por sus paisajes de volcanes y coladas de lava. Nos quedamos a pasar la tarde en Hostalets d’en Bas, uno de los hermosos pueblos de la Vall d’en Bas. Este municipio, que agrupa a varias pequeñas localidades, es la cuna del río Fluvià, cuya desembocadura habíamos cruzado un par de días antes al pasar por la bahía de Roses.