Salimos de L’Ametlla del Vallès en dirección a Santa Eulàlia de Ronçana, pedaleando por pistas anchas entre campos de cultivo y bosques de pino blanco y encina. El paisaje es abierto, con la silueta de la Serra de Collserola ya visible en el horizonte. A medida que avanzamos hacia Caldes de Montbui, el relieve se vuelve más ondulado. El pueblo es conocido por sus termas romanas y sus fuentes de agua termal, una tradición viva que lo convierte en una de las villas balnearias más antiguas de Cataluña. Tras cruzar el casco antiguo, entramos en el Vallès Occidental, pasando por Sentmenat y siguiendo pistas rurales entre campos, bosques y pequeños núcleos.