Salimos de Lleida cruzando el río Segre y enseguida nos incorporamos a la Ruta dels Llacs, un itinerario cicloturista que conecta la ciudad con el Pirineo siguiendo antiguos caminos de servicio del ferrocarril. El primer tramo es completamente llano y con pistas y caminos muy lisos, rodeado de campos de cereales, frutales y cigüeñas que acompañan el trayecto. El río queda a la derecha, serpenteando lentamente entre márgenes y pequeñas balsas sobrevoladas por las aves. Entramos en Balaguer con el Castell Formós y el santuario del Sant Crist al fondo. Un buen lugar para hacer una pausa y probar la típica “coca de recapte” antes de afrontar la segunda mitad del día.