Una vez superada la Collada de Toses, la carretera sigue ganando altura en un tramo de sube y baja que nos lleva a la Collada del Pedró y después al Coll de la Creueta (1.888 m), punto más alto de la etapa. Este collado marca la divisoria natural entre el Ripollès y el Berguedà. El paisaje es abierto y alpino, con prados extensos y cimas como el Pic de la Creueta (2.067 m) a la izquierda. Desde aquí, las vistas son espectaculares: líneas y líneas de montañas que se extienden hasta el horizonte.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.