Desde el punto más alto, una panorámica espectacular sobre los valles de Paüls anuncia el inicio del descenso. La pista baja con fuerte pendiente y tiene algunos tramos técnicos, pasando por el Coll de la Carrasqueta y ofreciendo vistas sobre las impresionantes formaciones rocosas del Parque Natural de Els Ports, con paredes verticales y riscos que parecen esculturas naturales. El descenso termina en la carretera de Prat de Comte a Arnes, que seguimos unos kilómetros hasta desviarnos hacia Horta de Sant Joan, un pueblo de piedra con una silueta inconfundible, conocido por ser una de las puertas de entrada más emblemáticas del parque y por su conexión con Pablo Picasso, donde también podremos visitar el Centre Picasso, que recoge las obras que el artista creó en Horta. Una etapa corta pero intensa, donde la naturaleza se muestra en su forma más salvaje y majestuosa.