El tramo final nos lleva hacia la Garrotxa, siguiendo un desnivel suave hasta el Coll d’en Bas (589 m), punto más alto del recorrido. Desde aquí, una ligera bajada nos introduce en la Vall d’en Bas, una de las zonas agrícolas más fértiles y bonitas de la comarca. Los campos verdes, las masías dispersas, bosques y pueblos con encanto y el perfil de más de cuarenta conos volcánicos anuncian la llegada a Sant Esteve d’en Bas, final de etapa y entrada a la Zona Volcánica de la Garrotxa.