Salimos de Àger y enseguida iniciamos el ascenso al Coll d’Ares: 14 kilómetros de subida para superar 935 metros de desnivel. La carretera, estrecha y sin tráfico, asciende serpenteando por el macizo y nos ofrece cada vez mejores vistas sobre el valle de Àger. En la primera mitad del ascenso pasamos por el Parc Astronòmic del Montsec, uno de los mejores lugares de Cataluña para observar el cielo nocturno. A medida que ganamos altitud, el paisaje se vuelve más abierto y rocoso, y una vez en el collado, a 1.534 metros, las vistas son inmensas: la Vall Alta de Serradell–Terreta–Serra de Sant Gervàs al fondo y, más allá, los Pirineos en el horizonte.